Nuevo editor de consentimientos informados

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Un consentimiento informado mal gestionado no se nota hasta el día en que hace falta de verdad — una reclamación, una duda legal, una petición de historial. Y para entonces, si el documento se hizo con una plantilla de Word genérica, sin firma verificable o guardado en una carpeta que nadie recuerda, el problema ya no tiene arreglo fácil.

Por qué esto no es papeleo menor

El marco legal es exigente y bastante específico en este punto: sin prueba documental del consentimiento, se considera que no existe consentimiento válido, así que tiene que quedar por escrito, firmado, antes de empezar cualquier tratamiento. La Ley 41/2002 de autonomía del paciente obliga además a conservar la documentación clínica un mínimo de cinco años desde la última atención —y en el caso de menores, ese plazo se extiende hasta que cumplen 23 años—, lo que convierte el archivo correcto de estos documentos en algo mucho más largo que un simple trámite de bienvenida.

Las sanciones de la AEPD en el sector salud por deficiencias en la gestión del consentimiento informado, accesos indebidos a historiales o comunicaciones a terceros sin base legal van, según el tipo de infracción, de varios miles de euros hasta cifras mucho mayores en los casos más graves.

Cómo funciona el nuevo editor

El nuevo editor de consentimientos informados de Sanidalia está pensado para que ese documento se haga bien desde el principio, sin que suponga media hora de trabajo administrativo por paciente. Es un editor visual por bloques: eliges y combinas los apartados que necesitas —tratamiento, uso de datos, grabación de sesiones si aplica, atención a menores— en vez de partir de una plantilla rígida que nunca encaja del todo con tu caso concreto.

De la firma al archivo, sin pasos sueltos

El paciente firma digitalmente, con un checklist de autorizaciones que deja constancia de qué ha aceptado exactamente —no un simple «acepto» genérico, sino qué apartados concretos ha autorizado—, y el documento final se genera en PDF con el logo de tu clínica, listo para archivar automáticamente en su ficha. Nada de imprimir, escanear ni guardar copias sueltas en un cajón que nadie encuentra cuando hace falta.

Parte de la estructura, no un añadido de última hora

En salud mental, la información que maneja un consentimiento informado no es un trámite más: historial clínico, menores, datos especialmente sensibles que exigen un cuidado distinto al de cualquier otro sector. Sanidalia sitúa la protección de estos datos y su correcta documentación como parte estructural de la gestión —Sanidalia aspira a ser una de las soluciones más comprometidas con la ciberseguridad en la gestión de centros de psicología—, no como un añadido de última hora que se improvisa antes de una auditoría o una inspección.

El nuevo editor ya está disponible en la sección de documentos de tu cuenta de Sanidalia, con plantillas base que puedes adaptar a las necesidades concretas de tu clínica.