TPV, pasarela, Bizum o transferencia: cuánto cuesta cobrar una sesión de psicología y cómo dejar de perseguir pagos

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Último día del mes en un centro de psicopedagogía infantil: 558 sesiones cobradas y 340 pendientes. Las familias deben pagar en los diez primeros días y, según nos contaron en una demo, la mitad no lo hace. Las dos personas de secretaría no dan abasto. Cobrar las sesiones de psicología tiene dos costes: la comisión del método de pago y el tiempo que se va en perseguir a quien no ha pagado. El primero sale en una tarifa. El segundo no aparece en ningún sitio, y suele ser el más caro.

Lo que cuesta cada método, con tarifas públicas

Tomamos como ejemplo una sesión de 60 €. Las tarifas están consultadas el 14 de septiembre de 2026 y cambian, así que revisa las de tu banco o proveedor antes de decidir.

TPV del banco (datáfono o TPV virtual)

No hay una tarifa única. Como recuerda el Banco de España, las comisiones bancarias son libres, salvo las que limita una norma. El porcentaje que ha conseguido otro centro no te sirve de referencia: depende de tu volumen y de lo que negocies. Pide las condiciones por escrito: porcentaje por tipo de tarjeta, cuota del terminal, mínimos mensuales y coste de cada devolución.

Pasarela de pago online

Aquí sí hay tarifas públicas. Por ejemplo, Stripe publica 1,5 % + 0,25 € para tarjetas estándar del Espacio Económico Europeo: 1,15 € por una sesión de 60 €. Con una tarjeta prémium europea (2,8 % + 0,25 €) serían 1,93 €, y con una tarjeta internacional (3,15 % + 0,25 €), 2,14 €, más un 2 % si hay conversión de divisas. Un psicólogo que atiende casi todo online, con pacientes fuera de España, nos contaba que pagaba más de 100 € al mes en comisiones. Y dos detalles de esa misma tarifa: si devuelves un pago, la comisión del cobro original no se recupera, y cada contracargo que abre un paciente cuesta 20 €.

Bizum

Para quien paga, no tiene coste. Si lo usas para cobrar tu actividad, la comisión y los límites los fija tu banco en su servicio para empresas o comercios. Ten en cuenta que un Bizum no se puede anular: si hay que devolver algo, es otra operación.

Transferencia y domiciliación

Lo que cuesta recibir transferencias lo fija tu banco, pero la norma europea obliga a que una transferencia inmediata no cueste más que una ordinaria (artículo 5 ter del Reglamento (UE) 2024/886). Su problema es otro: depende de que el paciente se acuerde y de que escriba bien el concepto. La domiciliación SEPA evita ese olvido, con un coste bajo (en la tarifa de Stripe, 0,35 € por adeudo). A cambio, el paciente puede pedir a su banco la devolución de un adeudo durante ocho semanas, sin tener que justificarla (artículos 48 y 49 del Real Decreto-ley 19/2018).

El coste que no sale en ninguna tarifa

El director de un centro de psiquiatría y psicología nos dijo en una demo que estaba «desesperado» con los pacientes que le debían dinero. Ese desgaste no aparece en ninguna tarifa: conversaciones incómodas al final de la sesión, deudas que crecen cita a cita y horas de secretaría cuadrando pagos. Un método con una comisión algo más alta puede salir más barato si el dinero llega solo y ya conciliado. Uno gratuito puede salir caro si cada mes hay que perseguir a veinte pacientes.

Cómo dejar de perseguir pagos

1

Decide cuándo se paga

Antes de la sesión, al reservar o al terminar. Ponlo en el documento que el paciente firma al empezar, junto a la política de cancelación.
2

Ofrece un método principal

Cada canal extra es un sitio más donde buscar el pago. Uno principal y, como mucho, una alternativa.
3

Autoriza una vez y cobra cada sesión

Con una tarjeta guardada o una domiciliación, nadie tiene que acordarse de pagar ni de pedir el pago.
4

Decide qué pasa si el cobro falla

Avisar al paciente, dejar la cita pendiente o no reservar la siguiente hasta regularizar. Si lo decides antes, no tendrás que improvisarlo delante de nadie.
Si lo que pesa no es el método sino la incomodidad de pedir el dinero, lo tratamos en cuando el momento de cobrar arruina la magia. En Sanidalia, el paciente puede guardar su tarjeta al pagar una sesión y el centro elige cuándo se intenta cada cobro, desde siete días antes de la cita hasta al terminar la sesión, y qué ocurre si falla. Lo explicamos en cobros automáticos.
Cobres como cobres, la sesión lleva factura. La asistencia de psicólogos relativa al diagnóstico, prevención y tratamiento de enfermedades está exenta de IVA (artículo 20.Uno.3º de la Ley del IVA), pero esa exención no quita la obligación de expedir factura (artículo 3.1.a del Reglamento de facturación). Si tienes dudas sobre tu caso, consúltalo con tu asesoría.
Menos gestión manual, más tiempo clínico.