Hay cosas de un paciente que no son de una sesión ni de un tratamiento: un informe que trae de otro especialista, una derivación o un dato importante. Ahora tienen su propio sitio dentro de la historia clínica: un cuadro llamado Notas y documentos del paciente, donde escribes una nota o adjuntas un archivo en segundos.
Todo queda junto, a mano y con las mismas reglas de privacidad que el resto de la historia clínica.

Informes previos, derivaciones y datos útiles en un único cuadro.
Escribes y guardas, sin abrir ningún tratamiento.
PDF, imágenes y documentos de texto.
Una barra pequeña muestra lo usado sobre el máximo de cada paciente.
Entra con el usuario de la persona que atiende al paciente, o con el de quien es responsable de la clínica (más abajo te explico quién puede).
Si ha ido bien, ves el título Historia clínica y, justo debajo, el cuadro Notas y documentos del paciente.
Si no funciona, si Historia Clínica sale con un candado, o aparece el aviso «No estás autorizado a ver la historia clínica de este paciente», tu usuario no tiene permiso para ese paciente. Pide acceso al administrador de tu clínica.
Si el paciente ya tiene tratamientos, el cuadro suele aparecer plegado para dejar sitio a las sesiones. Si no tiene ninguno, aparece abierto.
Sanidalia recuerda si lo dejaste plegado o abierto, en ese ordenador y para ese paciente.
Si ha ido bien, ves el recuadro para escribir con el texto «Añadir una nota…» y los botones Adjuntar y Guardar. Si todavía no hay nada guardado, verás el mensaje «Aún no hay notas ni documentos».
Si ha ido bien, la nota aparece en la lista de debajo, con tu nombre, la fecha y la hora, y el recuadro queda vacío para la siguiente.
Si no funciona, si te sale el aviso «Falta contenido», es que no habías escrito nada ni elegido ningún archivo. Si dice «Nota demasiado larga», acorta el texto: el máximo son 5.000 caracteres.
Solo se puede adjuntar un archivo cada vez. Para subir otro, repite estos pasos.
Si ha ido bien, el documento aparece en la lista, con su nombre, su tamaño y dos enlaces: Ver (lo abre en otra pestaña) y Descargar.
Si no funciona, lee el aviso que sale: te dice si el archivo pesa más de 10 MB, si no es de un tipo admitido o si no queda espacio. En ese caso, elige otro archivo o borra alguno que ya no necesites.
Cada entrada de la lista tiene a la derecha dos botones pequeños.
El lápiz cambia solo el texto: el archivo adjunto no se puede sustituir. Si te equivocaste de archivo, bórralo y sube el correcto.
Si ha ido bien, la entrada editada muestra la etiqueta «editada» (si pasas el cursor por encima, dice quién la editó). La entrada borrada desaparece de la lista y el espacio que ocupaba queda libre.
Si no funciona, si sale «No tienes permiso para hacer esto», tu usuario ya no tiene acceso a la historia clínica de ese paciente.
Sí. Escribe la nota, haz clic en Adjuntar, elige el archivo y haz clic en Guardar. Quedan juntos en la misma entrada.
No. Las notas de una sesión se siguen escribiendo en la sesión. Este cuadro es para lo general del paciente, lo que no pertenece a un tratamiento ni a una cita.
No podrás subir más archivos hasta borrar alguno, pero las notas de texto se pueden seguir añadiendo.
No. Solo se admiten los tipos de la lista: PDF, imágenes y documentos de texto.
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